jueves, 16 de agosto de 2012

Sudafrica - Fin de la Ruta Jardín

Pues bien, nuestra ruta hacia Ciudad del Cabo siguió sin sobresaltos. Hicimos algunas caminatas fantásticas como la de Robberg, pasando por una península viendo el bravísimo mar junto a nosotros. Comimos en la turística Knysna, decidimos probar los platos típicos de la costa, es decir ostras las cuales tienen un precio ridículo y algo de marisco. Así llegamos a nuestro próximo pueblo para dormir, Mossel Bay, donde nos esperaba amablemente la encargada de nuestro hotel. El hotel era una auténtica pasada, al ser temporada baja, estábamos solos en el hotel y nos cambiaron a la mejor habitación, creo sin duda que es el hotel más bonito o coqueto en el que he estado nunca.


Al día siguiente sabíamos que nos tocaba conducir bastante, así que prontito por la mañana, tras ver el museo del navegante Bartolme Dias, el cual encayó su nave en estas costas, y actualmente tienen una réplica de dicho navío, empezamos nuestra larga excursión.

Por fin llegamos al Cabo Aguhlas, el cual es el punto más meridional de Africa, visita al faro, comida rápida y continuar nuestro itinerario. En este punto es donde se juntan el Indico con el Atlántico, y es uno de los puntos más importantes de las grandes rutas marítimas mundiales. Desde aquí teníamos dos opciones, coger la carretera para llegas a Gansbay o atajar por unas pistas sin asfaltar. Tras preguntar el estado de dichas pistas y ver que no había problemas, nos aventuramos a meter nuestro naranja coche por dichas pistas. El camino fue bonito y más autentico ya que pasamos por algún pueblo auténticamente sudafricano. El coche respondió sin problemas y pronto llegamos a Gansbay.

Al día siguiente pondríamos punto y final a nuestra ruta, ya que llegaríamos a Ciudad del Cabo. La mañana amaneció bastante ventosa, por lo que el mar está aun más bravo. Pasamos por el pueblo de Hermanus, donde se organizan salidas en pequeños barcos para ver ballenas, tiburones, focas, etc. También organizan salidas para ver los tiburones metiéndote tú en una jaula en el mar. Desafortunadamente el viento no permitía salir a ningún barco, por lo que no pudimos hacer nada de esto. Sin embargo, es bonito ver como desde el paseo marítimo se pueden ver perfectamente las ballenas. Un hombre toca su cuerno para avisar a todo el mundo de dónde están los mejores puntos para verlas. Vimos varias ballenas desde la costa, algunas de ellas saltando y volviendo a caer en el agua, por lo que el espectáculo mereció la pena.

Más tarde pasamos por Betty´s Bay, donde el viento ya era muy muy fuerte. Tanto que teníamos que tener cuidado para que no nos tirara al suelo. Aquí pudimos ver una colonia de pingüinos en libertad y la verdad es que son unos animales muy divertidos. Son bonitos y torpes a la vez.

De aquí ya llegamos a Cape Town, el día se había estropeado. Pasamos del viento horrible a viento horrible con lluvia horrible. Si las entradas a las ciudades suelen ser complicadas, imaginaros en estas condiciones con un coche con volante a la derecha y conduciendo por el carril izquierdo !!. Pero bueno, llegamos sin problemas a nuestro hotelito.

La Ruta Jardín ha resultado ser preciosa. La naturaleza, el verde de los paisajes con  las montañas al fondo, la bravura del mar han resultado precioso. Los pueblos son destinos para veraneo de la gente adinerada de sudáfrica y las casas son increibles, algunas llegan a ser mansiones. La ruta básicamente la hemos hecho por la Nacional 2, desde la nacional hacia el mar se ven todos estos elegantes pueblos, pero también hay que destacar la presencia de enormes barriadas de chabolismo que se ven al otro lado de la nacional.

Cuando pueda os seguiré contando nuestra estancia en Ciudad Del Cabo, pero ya os adelanto que el viento y la lluvia han sido nuestros acompañantes por aquí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario