Ya es marzo, y ya hemos puesto punto final a la temporada de ski.
Este año, como de costumbre, hemos estado una semana en Andorra. Esquiar aquí es una auténtica maravilla, 200 km de pistas y este año pudimos disfrutar de una climatología perfecta.
Tras esto, hemos aprovechado tres fines de semana para ir a Formigal, el mejor sitio para nuestro gusto relativamente cerca. De los seis días, hemos esquiado cinco, cosa que no está mal.
Tras algún golpe y alguna caída, lo bueno es que no hemos tenido ninguna lesión.
Ahora toca cambiar de actividad, guardar los esquies en el camarote. Cerramos el esqui y esperamos con ansia el submarinismo.
Os dejo una foto de Formigal.
