sábado, 16 de octubre de 2010

Hogar dulce hogar

Tras 24 larguísimas horas desde que salimos del hotel de Camboya por fin hemos llegado a nuestra casa.

Ahora es momento de empezar la vida normal.

Desde aquí quiero agradecer a todos los que nos han seguido en el blog, que me consta que han sido muchos.

En la siguiente entrada trataré de plasmar las conclusiones que hemos sacado de este maravilloso viaje.

Muchas gracias a todos

viernes, 15 de octubre de 2010

Camboya

Sí, ya se que hace tiempo que no escribo. Pero en los dos últimos hoteles no he tenido conexión a internet.

Camboya ha resultado una sorpresa para nosotros. Sabíamos que los templos de Angkor eran bonitos, pero la verdad es que todo nos ha agradado mucho. Desde la isla de Phu Quok, salíamos hacia Saigon, para coger un conexión a Seam Reap.

El último día de Phu Quok no paró de llover, por lo que el pequeño aeropuerto era un absoluto caos. El día anterior se quedaron algunos vuelos en tierra, así que las colas de gente en información eran una locura. Nos dijeron que nuestro vuelo estaba retrasado un par de horas, por lo que perderíamos la conexión, así que armandonos de paciencia nos pusimos en la cola. No era una cola al uso donde cada uno espera su turno. Aquí hay que imponerse y a las mujeres no les hacen ni caso. Así que ahi me puse yo bien estirado, ya que les saco una cabeza a todos, y haciéndome respetar y sin dejar que nadie se me cuele, conseguimos que informen a Saigon de que llegamos tarde, por lo que nos tienen que hacer hueco en el siguiente avión.

Por fín conseguimos llegar en un mini-avión a Saigon y efectivamente nos metieron en otro vuelo. Llegamos sobre las 20:30 a Seam Reap, donde nos recogen y nos llevan al hotel. Estábamos algo apartados del pueblo, asi que cenamos en el hotel que ya habria tiempo para salir.

Los dos siguientes días pudimos visitar los templos de Angkor que han sido preciosos. Además la gente y el pueblo nos han parecido algo más desarrollados que Vietnam. Estos parecen más listos con los turistas.

De aquí cogimos otro vuelo para ir a la capital Phnom Penh, donde pudimos visitar el palacio real, que es una exageración y nos contaron cómo vive actualmente el rey y la verdad es que da qué pensar ver sus tesoros, joyas, y cómo vive, cuando a tan solo una manzana de distancia hay gente muy pobre pasando hambre.

Hoy, último día, tenemos tiempo hasta la tarde antes de coger el vuelo. Así que tras desayunar y preparar las maletas, hemos salido a dar una vuelta. Tras varias horas dando vueltas por la ciudad, la cual no tiene nada más para visitar, ya no sabemos qué hacer. Una coca cola en una terraza, un paseo, otro paseo, otra coca cola ....

Finalmente hemos venido al hotel, que aunque ya no tenemos habitación, nos han dejado usar la piscina y las duchas de ésta.

En media hora nos vienen a buscar para empezar nuestro largo regreso a casa, que a decir verdad, tenemos ganas ya de disfrutar de nuestra comida, nuestra cama ....

El trayecto de vuelta si todo va bien es el siguiente:

Phnom Penh - Bangkok
Bangkok - Madrid
Madrid - Bilbao

Esperemos que todo vaya bien para poder llegar a casa el sábado por la mañana (cumpleaños de Amaia por cierto)

Besos a todos

viernes, 8 de octubre de 2010

Aventura sobre dos ruedas

Tras disfrutar día y medio en el hotelazo, decidimos dedicar una jornada a alquilar una moto y salir a recorrer la isla.

A pocos metros del hotel encontramos un "garito" que te hacen la colada (baratísimo, ya que en el hotel es un robo), te alquilan motos, venden coca colas, aguas y lo que quieras. Así que ahi hemos ido a primera hora de la mañana, tras un amplísimo desayuno, con nuestra bolsa de ropa sucia y hemos alquilado nuestra moto. Una scooter, de 135 cm3, pequeña, pero suficiente para los dos. Ya con nuestra moto, cascos y plano, salimos en busca de unas cascadas bonitas que hay para visitar.

Hasta hoy no entendía muy bien por qué todos los motoristas llevan mascarilla, me parecía algo exagerado, pero en poco tiempo he podido entenderlo tras tragar polvo, olores y chocarse con mi cara todo tipo de insectos, mariposas, libélulas y yo que sé qué más ...

Tras muchos días en este país de locos, ya había podido observar cómo funcionan las reglas no escritas de cómo conducir una moto. La única regla que hay, es que no hay ninguna regla, hay que ir por donde se pueda y estar atento a todo.

La moto funciona perfectamente y lo primero que hacemos es llenar el depósito hasta arriba para evitar sustos. ¿y a ver cómo le digo yo ahora al de la "gasolinera" que me llene el depósito y con qué gasolina (el que nos la alquiló dijo que no importaba, que los gasolineros saben) si el tipo no habla inglés?. Pues bueno, entre gestos y 4 palabras en inglés nos lo llena con la gasolina correcta y nos cobra. Rumbo a las cascadas.

Tras veinte minutos esquivando coches, motos, carretas, vacas, niños, abuelos, agujeros y yo que sé que más conseguimos llegar a las cascadas. Paseo por el bosque (yo más bien diría selva) siguiendo el curso del río con sus cascadas, fosas naturales, etc. Muy bonito, pero acabamos con la camiseta absolutamente calada del sudor. Me era facil imaginarme a los americanos en la guerra pasando por sitios así.

Tras una reponedora Coca-Cola, cogemos nuestra moto y nos vamos hacia el norte en busca de unas playas solitarias y de arena blanca. Continuamos por la carretera, hasta que ésta se acaba y se combierte en pista, hasta que ésta se acaba y se convierte en camino de cabras, hasta que éste se acaba y se convierte en barrizal. Pasando algunos puentes de madera que era mejor no analizarnos demasiado. Ahorá ya sabía por qué están tan solitarias estas playas.

Llega un punto en el camino que no lo vemos claro y decidimos dar media vuelta, ya no nos veíamos capaces de meter la moto por ahí. Por lo que cambiamos nuestro destino a otras playas a medio camino que también son similares. A estas horas el "culo" ya nos dolía bastante, pero sabíamos que estábamos cerca de la playa, pero no había forma de llegar. No estábamos en mitad de la nada, atravesamos mil pueblos, donde los niños nos saludan y los mayores se ríen.

Por fín, tras algún intento fallido llegamos a un sitio, donde podemos dejar la moto a unos 30 metros de la playa y acercarnos andando. Resulta que había una playa de arena blanca de varios kilómetros, donde había un pequeño restaurante y nada más. Decidimos tomar algo en el restaurante, primero una coca cola y al enseñarnos la carta nos aventuramos a pedir un arroz salteado con gambas, con el miedo de a ver a qué sabía y qué nos ponían. Pues bien, puedo aseguraros que ha sido la mejor comida vietnamita que hemos probado en todo el viaje. Estaba buenísimo.

Aunque en la playa y restaurante no habría más de 10 personas, nos encontramos con unos españoles y una francesa que había vivido 10 años en Barcelona. Impresionante !!!

Tras comer el maravilloso arroz, nos bañamos en la playa con el agua a 31 º. Volvemos a nuestra moto y ponemos rumbo a nuestro "civilizado" hotel, dejando atras los barrizales, caminos de cabras, pistas, vacas, gallinas, patos, niños, perros y todo tipo de "cosas" por la carretera.

Llegando ya al hotel, en el pueblo, vemos un local con la bandera de submarinismo y el logo de PADI, así que paramos, nos informamos, y reservamos un par de inmersiones para mañana sábado.

Con el culo destrozado y polvo por todo el cuerpo, llegamos a nuestro elegante hotel para tirarnos a la piscina y a la tumbona con un libro hasta que decidimos ir a darnos un masaje vietnamita que nos ha dejado como nuevos. Tras el masaje, una cenita sobre la playa tranquilitos y ahora a descansar, que mañana toca bucear.

Besos a todos

jueves, 7 de octubre de 2010

"Madre no hay más que una"

"Madre no has más que una", eso está claro !!. Pero como tenemos a las nuestras muy lejos estos días pasados hemos tenido nuestra madre vietnamita. Se trata de Trà, nuestra guía.

Es una mujer de unos 60 años, y no creo que pase del metro y medio, ya jubilada que ahora se dedica a ser guía en español. Vivió la guerra cuando tenía 16 - 17 años y habla español bastante bien ya que estuvo unos años estudiando en Cuba (muchos vietnamitas han ido a estudiar allí ya que son paises "afines" con varios convenios de estudios).

Ha sido una mujer encantadora con nosotros. Cada vez que nos veía una picadura o nos dolía algo nos daba una balsamo rarísimo que no podíamos negarnos a que nos lo diera. Nos buscaba las tiendas más baratas para que no gastármos más dinero del necesario, cogía nuestras mochilas para que no cargáramos con ellas. Si en los restaurantes comíamos poco (cosa habitual en las comidas incluidas en restaurantes vienamitas) se preocupaba por nosotros porque comíamos poco.

En fín, que se ha portado con nosotros casi como una madre y tan sólo quería recordarla en el blog.

Un beso a todos y en especial a nuestras madres

miércoles, 6 de octubre de 2010

Dos días en Saigon

"Cinco días en Saigon" era una muy buena película donde se podía observar el contraste de esta ciudad. Pués bien, nosotros tan sólo estuvimos dos días pero pudimos notarlo.



En esta ciudad podemos ver rascacielos impresionantes o centros comerciales con tiendas estilo Gucci, etc. Pero por otro lado también podemos ver la suciedad y pobreza que hemos visto por todo Vietnam. Ciudad con mucha influencia francesa con calles y edificios coloniales, pero también ciudad que acoge a 8 millones de habitantes y 6 millones de motos, por lo que el tráfico vuelve a ser una locura.



Tras pasar la primera noche, al día siguiente temprano quedamos con nuestra nueva guía Trà (pronunciado Chá) (en la siguiente entrada hablaré de ella) para ir a los famosos túneles de Cuchí. Como siempre, no está demasiado lejos, pero con tanta moto se convierte en horas de trayecto.



En los túneles de Cuchí, podemos ver cómo consiguieron los vietnamitas ganar la guerra a los americanos. Tenían redes de "galerías" bajo tierra ocupando muchísimo terreno, por lo que podían moverse sin ser vistos, incluso salir dentro de las bases militares americanas. Para que los americanos no pudieran entrar se basaron en una sencilla realidad, los vietnamitas son pequeños y los americanos son grandes, por lo que la entradas eran enanas y la anchura y altura de los túneles era de 80 cm de alto por 40 de ancho. Además ponían puertas secretas, paredes falsas o trampas. Dentro de estas galerías había salas para cocinar, hospitales, almacenes de munición etc.



Pues bien, pudimos verlo y os aseguro que es impacctante imaginarselos corriendo por ahí. En una de las entradas, tienen a un tipo muy delgado para mostrarte como debajo de unas hojas en mitad del bosque hay una pequeña trampilla y tras quitar las hojas milagrosamente se mete entero.



Como no podía ser de otra forma, pregunté si podía hacerlo y me dijeron que sí. Pues bien, a mi los hombros me entraron justo justo, rozando la pared. Y luego debajo había un tunelcillo que hay que ser muy valiente para meterse por el.



A día de hoy, tienen algunos túneles adaptados para turistas y hechos mas grandes para que podamos entrar e incluso las entradas con escaleras en lugar de un agujero en el suelo. Pues ahí nos metimos andando agachados con una humedad exagerada y sudando un montón. Por fín, encontramos la salida al otro lado (tan solo fueron 30 metros, pero suficientes para imaginarte lo que debió ser) Más adelante había otro tunel sin adaptar, del tamaño real, y era una galería de 50 metros pasando por varios niveles. Pregunté si podía y me dejaron. Aquí solo me anime yo, Amaia no quiso, y os puedo asegurar que yo casi no entraba y que se suda un montón. Y la sensación de claustrofobia, claro.



Al día siguiente salimos temprano para ir a la ciudad de Can Tho, donde hemos navegado por el delta del río Mekong. Hemos podido ver un mercado flotante y también ver sus huertas y tomar sus frutas, tés, licores, etc ... Ha sido bonito, pero hay que reconocer que a estos vietnamitas les falta mucha higiene y son un poco BASTANTE cochinos.....



Hoy por fin hemos cogido un ferry para llegar a Phu Quoc, en el puerto nos ha venido a buscar un empleado del hotel y en 20 minutos hemos llegado al hotel, el cual es una MARAVILLA.



Es un hotel pequeño, con su playa privada donde el anochecer ha sido espectacular, su piscina, sus dos restaurantes, etc. De momento hemos disfrutado unas pocas horas, pero tenemos por delante 4 días de merecido descanso. Quiza algun día alquilemos una moto para irnos a alguna calita de arena blanca o a ver unas cascadass que hay por aqui. Pero de momento nuestro plan, es que no haya planes


Si queréis ver el hotel, pichad aqui

Un abrazo a todos los blogueros

sábado, 2 de octubre de 2010

Día libre

Viendo la apretada agenda que tenemos hicimos una serie de modificaciones en nuestro itinerario. Haciendo más cosas durante dos días para así disponer de un día libre en Hoi An. El plan era bueno, estaríamos en un hotel con playa, cerca del pueblo de Hoi An para hacer alguna compra.

Por fin llego el día libre. Esta vez pudimos despertarnos sin despertador y leer tranquilamente en la cama. Desayuno bien surtido donde había mil cosas para elegir y todas buenísimas !!!!!

Tras ducharnos, vestirnos y prepararnos TRANQUILAMENTE fuimos al pueblo. Como ya comenté esta lleno de sastrerías que te hacen lo que quieras en unas horas. Puedes llevar una foto de una revista de un vestido, y en 24 horas te lo traen hecho al hotel.

Como no podía ser de otra manera, caímos en la tentación e hicimos dos encargos para el día siguiente (una camisa y una trenca). Tras tomarle a Amaia unas medidas rarísimas nos dijeron que para la tarde estaría.

El plan era genial, alquilar una moto para ir al pueblo, pasear tranquilamente y solos. Sin prisas, parando a tomar una cervecita en cualquier terraza. Comer en un buen italiano, ir al hotel a descansar un rato, ir a la playa y volver al pueblo al final de la tarde a recoger los encargos y cenar.

¿A que pinta bien?, PERO (siempre hay un pero) el tiempo no nos acompañó. No paró de llover en todo el día. Pero no os podéis imaginar cómo, esto no es llover es que se abre el cielo. Así que el plan se torció un poco.

Fuimos al pueblo, evidentemente sin alquilar moto, con nuestros chubasqueros y fuimos de compras, pero no se podía andar por las calles llenas de charcos !!!. Paramos en una terraza, luego otra tienda, luego comer. Y por supuesto, nada de playa !!!!!!!!!

Por la tarde, como veíamos que no podíamos hacer nada por el pueblo, decidimos venirnos pronto al hotel. Así que a las 7 de la tarde estabamos en nuestra habitación viendo como llovía fuera y viendo una película en el ordenador. Y pensar que está a 20 metros la playa !!!!!!!

Sobre las 10 de la noche, me asomé a la terracita de nuestra habitación y llegué a pensar que el río podía desbordarse y que quizá tuvieran que desalojarnos (cosa que pasó el año pasado justamente este mismo día). Así que tras dormir algo preocupado, esta mañana, aunque sigue lloviendo, el agua no se ha desbordado. Menos mal que no es el Gobela !!!!!!!

En fín, que nuestro día libre ha estado pasado por agua, pero desde luego nos vino muy bien ir por nuestra cuenta, tranquilos, descansando, etc.

Hoy tenemos nuestro curso de cocina, ya veremos si aprendemos algo para hacer en casa. Después del curso, si el tiempo lo permite, pretendo bañarme en la playa. Sí, ya se que no pinta bien, pero tengo la esperanza de poder hacerlo.

Saludos a todos